El primer buenos días de la mañana

No he visto hasta el momento un negocio de tamaño medio (farmacia, supermercado, ferretería) y empresa que no tenga personal de seguridad y medidas antirrobo. Ya en el caso de una microfinanciera o gran empresal las precauciones son mayores, como es el caso de Integral, una entidad con 200 empleados en donde el personal de seguridad pasa la noche en el puesto patrullando, vigilando que no haya ningún problema.

Pero observándoles he visto que tienen una labor fundamental que a primera vista no parece tan relevante, y que además es la que más satisfacción les produce y a la que ellos dan la mayor importancia. Ésta es abrir la puerta y dar el primer buenos días del día al cliente o empleado.

Seguramente cualquiera de nosotros pensaría que es una labor rutinaria que carece de impacto.

Esta gente piensa todo lo contrario. Conoce extremadamente bien el arte de interactuar con las personas y sabe lo importante que es crear un entorno agradable. Realmente consiguen ese efecto boomerang del que me hablan: que tú les trates con la misma cordialidad y cariño con el que te tratan ellos a ti.

Ayer el equipo de seguridad de Integral me dio el último buenos días. Realmente conseguían que empezara bien el día con una sonrisa en la cara.

image

Pillándoles en el relevo de la mañana.

“Beginning today, treat everyone you meet as if they were going to be dead by midnight. Extend to them all the care, kindness and understanding you can muster, and do it with no thought of any reward. Your life will never be the same agaim.”

Og Mandino